La toxina botulínica relaja los grupos musculares de la expresión facial, dando una apariencia más fresca al rostro. Habitualmente, se aplica para relajar los músculos faciales responsables de las arrugas en frente, entre las cejas y ojos, mal llamadas “patas de gallo”.
La aplicación de Bótox también mejora la textura de la piel y previene la formación de surcos y arrugas a largo plazo, por lo que también se usa como procedimiento preventivo. Pero no solo tiene esa indicación; también se puede aplicar en axilas, palmas de manos y plantas de pies para el tratamiento de sudoración excesiva (hiperhidrosis).

La finalidad de aplicar toxina Botulínica es bloquear señales químicas específicas de los nervios musculares que provocan la contracción, este bloqueo es reversible totalmente en un lapso de 4 meses aproximadamente.
La aplicación de toxina botulínica es segura cuando se administra por un proveedor de atención médica matriculado y capacitado. (dermatólogo o cirujano plástico).
Los posibles efectos secundarios y resultados adversos incluyen los siguientes:
- Dolor, hinchazón o hematomas en el sitio de la inyección.
- Cefalea o síntomas similares a los de la gripe.
- Ptosis palpebral o asimetría de las cejas.
Pregunta por la aplicación de inyectables como ácido hialurónico, bioestimuladores (Sculptra, Radiesse, Harmony Ca, Elansé) Aplicación de PDRN de Salmón y limpiezas faciales profundas y peelings.